Un día complicado. No sólo por lo obvio: Sigo mi periplo comercial por España y esta mañana he volado de Madrid a Tenerife para regresar por la tarde. La tarde que ha sido noche porque nuestra querida compañía de bandera (Iberia), nos ha obsequiado con dos horas de retraso.

Con el juicio nublado
Escribo esto a 30000 pies sobre el Oceano Atlántico, en un microcosmos de “normalidad” en el que tanto nos gusta encerrarnos a los humanos… A 800 km/h y con carrito de zumos y bocadillos.
4000 kilómetros para ver cara a cara a la gente del booking de Solplan. Apenas chavales por los que va a pasar en los próximos días (y por los de otros mayoristas), un 10 % de la riqueza nacional. O de la pobreza nacional, porque tal y como están las cosas ya no sabes como ver la botella.
Creo que llegaré sobre la 1:00 AM a Barajas….
Y decía que el día ha sido complicado más allá de lo obvio porque los vientos de cambio se han convertido en tempestad. La semana pasada fueron las elecciones locales y una mayoría absoluta del PP ha reventado la línea de flotación de una ciudad gobernada 28 años por los socialistas. Una ciudad conservadora, mirada de si misma (de señoritos vamos), pero que gustaba de vestirse con un manto de socialdemocracia. Hasta ahora.
Los que se van… como el ejército ruso ante el avance de los alemanes, política de tierra quemada. Los que llegan… pues podíamos seguir con el símil : Asumiendo el mando los oficiales de alta graduación, y los soldados rasos… pues saqueando un poco, que la batalla ha sido cruenta.
Y la población civil que antes pedía a los rusos que les defendiera, ahora abrazan a los alemanes como sus salvadores. Las vidas se pierden con la enfermedad, con la vejez… pero sólo con la guerra se pierde la dignidad.
Y hoy, volviendo de lo abstracto a lo concreto, pues a 2000 kilómetros del meollo pero con el desasosiego del transcurrir de los acontecimientos vivido via Iphone.
Me ha quedado la entrada un poco ecléctica, por no decir caótica, pero es que yo estoy un poco así también.